Negrita

Entre impaciente y excitada vivo esperándote, sé que soy una negrita de la calle, pero cuando estoy contigo me siento la reina de una fiesta. Los trenes pasan, la gente pasa y los días pasan sin más, hasta que tu apareces.

Eres la música de mi alma, la calidez que nunca tuve, conectamos desde el primer día y desde ahí forjamos esta relación. Al verte llegar mi cuerpo se estremece y no titubeo en demostrártelo, nos saludamos efusivamente y ahí sacas tu arsenal de bondad; compartes el calor de una caja y el amor en una canción.

Pasamos el día entre guitarra, monedas y miradas extrañas, solo le pido a mi Dios volver a verte cuando te vas, apenas te despides ya te extraño. Solo somos este gran todo, una perra y su estrella favorita.

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